El pan vuelve por sus fueros

Parece de Perogrullo, pero ahora resulta que el pan, durante mucho tiempo un producto denostado, está cobrando una relevancia especial en las cartas de los restaurantes. De hecho, es bastante habitual que un establecimiento de muy alta gama, como prueba de que realmente lo es, se jacte de que ese pan se elabora allí mismo, in situ.

Según el estudio “Influencia del consumo de pan en la calidad de la dieta y hábitos alimentarios de adultos españoles. Percepciones y conocimientos existentes en torno a este alimento”, realizado por investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid y presentado por el movimiento Pan Cada Día, las personas que comen más de dos raciones de pan al día tienen un perfil calórico más equilibrado.

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Algunas de las conclusiones de dicho estudio ponen de manifiesto que el porcentaje de adultos con exceso de peso no es significativamente diferente entre los que tienen un consumo de pan menor a dos raciones/día o igual o superior a esta cantidad. Sin embargo, hay un mayor porcentaje de individuos con sobrepeso en el grupo que toma habitualmente menos pan, posiblemente debido a que las personas con sobrepeso estén restringiendo el consumo de este alimento, ya que también es este grupo el que considera, de forma más frecuente, que el pan engorda.

Los adultos que consumen menos de dos raciones diarias de pan tienen un perfil calórico más desequilibrado, con un mayor aporte calórico por parte de los lípidos, y un menor aporte de energía procedente de los hidratos de carbono.

Existe un desconocimiento importante en relación con la cantidad diaria que se debe consumir de cereales y de pan, y de sus beneficios saludables. La mayor parte de los encuestados reconocen no tener unos buenos conocimientos en nutrición (47,4%), mientras que el 20,9% dice “no sabe no contesta”.